Los tiempos están cambiando y podemos notar que cada vez somos más los que nos importa el planeta e intentamos reducir nuestro impacto negativo, incluso la Comisión de Medio ambiente del Congreso español comunicó que a partir del 1 de enero de 2020 estará prohibido la comercialización, importación y exportación de utensilios de plástico desechable cómo son los platos, vasos, cubiertos y las pajitas. 

Esto ha generado que muchos comercios y empresas se estén sumando desde ahora a nuevas iniciativas para reducir el consumo del plástico, optando por los Biopolímeros como alternativa. Esos vasos que has visto por ahi que dicen que son de plástico reciclado, biodegradables o compostables. Suena muy guay, pero realmente ¿es la mejor opción?

Para comprender mejor el asunto hay que entender que: 

  1. Los vasos de plástico convencionales: Son los vasos hechos de polímeros sintéticos que proceden de fuentes fósiles como el Petróleo o Carbón y cómo ya sabemos tienen un impacto negativo en el medio ambiente. Un vaso de estos puede durar entre 100 a 400 años para descomponerse. 
  1. Los Biopolímeros: Son materiales ¨ plásticos ¨ producidos por materias orgánicas parcial o totalmente. Los mas conocidos son producidos con almidón, celulosa, plátano, yuca entre otros. 
  1. Biodegradable: adjetivo
    [producto, sustancia] Que puede descomponerse en elementos químicos naturales por la acción de agentes biológicos, como el sol, el agua, las bacterias, las plantas o los animales. En este caso los vasos biodegradables fisicamente se parecen mucho a los de plástico convencional pero su poder de degradación es mucho mas rápida, no he encontrado fuentes confiables que hablen de cuanto tiempo exacto tardan pero ronda entre los 3-4 años, en condiciones especiales. 
  1. Compostable: Es algo que se puede usar como compost cuando se descompone. Según la normativa EN 13432 para que un biopolímero sea compostable no puede tener efectos negativos sobre el proceso de compostaje, los valores de pH, contenido salino, concentración de sólidos volatiles, de nitrógeno, fósforo, magnesio y potasio tienen que estar dentro de los limites establecidos.

Ahora bien, es importante recalcar que no todos los biopolímeros son biodegradables, no todo lo biodegradable es compostable y no todo lo biodegradable es bueno para el planeta. Según la normativa EN 13432 el termino “compostable” se refiere a normas relacionadas con la toxicidad del material descompuesto si se abandona en el medio ambiente. Para que se considere biodegradable debe degradarse el 90% como mínimo en 6 meses y si entra en contacto con materiales orgánicos en 3 meses ya debe estar descompuesto el 90% en fragmentos inferiores a 2mm. 

Algunos productos biodegradables se pueden descomponer en microorganismos, pero esto no garantiza que genere un compuesto saludable para la tierra. Un claro ejemplo de esto son las famosas bolsas de plástico biodegradables que se biodegradan en pequeños pedazos de plástico en un tiempo de mucho menor que las de plástico convencionales pero termina convitirtiendose microplásticos que causan tanto problema en los océanos y el medio ambiente.

Por más biodegradables o compostables que sean nuestros nuevos vasos el problema lo tenemos en la gestión, si estos vasos terminan en el vertedero no hay mucha diferencia con los vasos regulares de plástico. La gran mayoría de estos vasos para poder ser biodegradados o comportados necesitan condiciones especiales o ser tratados industrialmente por lo que no puede ir en nuestra compostera en casa. Esto se debe al tiempo y condiciones que necesitan, un vaso compostable no tarda lo mismo que los restos de nuestra comida en descomponerse por lo que no es viable.

Conclusión 

Definitivamente creo que muchas opciones en el mercado son mejores que el plástico convencional, como es el caso del PLA y el rPET. Aunque se ha demostrado que muchos de estas opciones sus emisiones anuales de CO2 son menores en un 60-80% a las del plástico el problema viene al final de la cadena. 

No soy tan pesimista y claro que celebro que hemos logrado que la producción de estos elementos desechables sea menos agresiva con el medio ambiente e inclusive utilizando materiales reciclados, pero sí de todos modos este tipo de artículos no tienen una gestión correcta al final de su uso, ¿Qué estamos mejorando?. Todavía no hay una guía clara de cómo se deben gestionar individualmente estos artículos, por lo tanto hace falta información y concienciación sobre donde tienen que ir estos residuos y de qué sistema de compostaje es el más eficaz para ellos.

Asimismo hay que dejar claro que la alternativa de los biopolímeros no son la solución al problema, que es la cultura consumista de usar y tirar la que esta causando grandes impactos negativos ambientales por la cantidad de residuos que generamos y no podemos gestionar. 

Solución

¡ALTERNATIVAS REUSABLES! Hoy en día hay muchas opciones de vasos reusables para que lleves contigo a todos lados, libres de plástico y muy duraderos. Aquí les dejo el que utilizo yo que me encanta pero hay muchas opciones en el mercado. 

Hay muchos cafes y restaurantes que se han sumado a la campaña de disminuir nuestros residuos e incentivan a sus clientes a llevar sus propios vasos de cafe haciéndoles un descuento en su orden. Así que preocuparte por el planeta también ayuda a tu bolsillo. 

También puedes optar por no pedir tu café para llevar, más fácil no podría ser. Tómate tu tiempo para disfrutar tu café y así evitas un vaso desechable más en los vertederos.

La mejor solución al problema de residuos es dejar de producirlos en todo lo que podamos, necesitamos un cambio en la cultura de ¨usar y tirar¨. Sólo en el Reino Unido se estima que en un año se desechan 2,5 billones de vasos de papel para el café, lo que significa 7 millones diarios o 5000 al minuto.

Seamos parte de la solución y no del problema.